Antes de desayunar salieron en coche a buscar bichos en el parque. Por fin aparecieron las cebras. Estaban muy inquietas lo cual sugería que podría haber algún depredador cerca, pero Edu y Carlos no lo vieron.
Durante el desayuno hubo un espectáculo impresionante: primero paso un grupo de unos treinta o cincuenta impala corriendo por el camping, seguido por un grupo de unos quince perros salvajes.
El camping en Khwai esta al lado de la entrada /salida de Moremi. Un largo puente de troncos de madera conecta el mundo salvaje con el pueblecito de Khwai.
Edu y Carlos pasaron la noche de nochebuena en el desierto. Hay una zona montañosa, Spitzkoppe, donde se recortan o más bien se moldean caprichosas formas. Parece como si las manos de un gigante hubiesen dado forma a grotescas figuras con arcilla.
Edu y Carlos continuaron con el viaje. Durante su estancia en el parque Nacional de Etosha vieron algunas especies de animales no vistas anteriormente. Hienas, un rinoceronte y una pareja de leones entregados a sus juegos amorosos. Partieron por la mañana temprano.