El segundo día de la estancia en Hué tocaba visitar unas tumbas, dispersas por una amplia zona a las afueras de la ciudad. Alquilar unas bicis era una buena opción para desplazarse, así que Edu y Carlos tomaron sendas bicis y se mezclaron en la jungla de motocicletas con sus pi pi piiii...
Llegaron de noche a Hué. Así que Edu y Carlos caminaron al hotel, cenaron y poco más. El primer día visitaron la ciudadela imperial, un recinto amurallado dentro de otro. A la entrada los nueve cañones sagrados, fundidos en bronce.
Una mujer acaba de vender dos cerdos, total 140 kilos por 7.000.000 Dong. Parece muy contenta con el trato.
Luego el comprador sube los dos pobrecillos en su moto.
Llegaron a un poblado muy pequeño: la escuela y unas cuantas casas aislada era todo lo que había. . La casa del "homestay" era mas grande de lo que Edu y Carlos habían imaginado.
Edu y Carlos siguieron a Pinh. Antes habian repartido el contenido de las mochilas y todo lo necesario iba en una de ellas; la otra la recogerían a la vuelta del trekking en la agencia.
Un golpe en la cancela del hostal interrumpió el desayuno de Eduardo y Carlos. Era el taxista encargado de llevarles a la estación del autobús con destino Sa Pa.