Sa Pa

Por fin Eduardo y Carlos llegaron a Sa Pa, el día frío y de niebla.

Sapa es un pueblo pequeño situado a 1460 metros. A medida que caía la tarde el frío se hacía más insoportable y la niebla más espesa. Había muchos locales pero el interior poco acogedor.
-Algo caliente nos entonaría el cuerpo, -dijo Eduardo. -Pero el café no es bueno. tal vez un chocolatito caliente. Dos chicas sentadas a un brasero alumbrada por una vela. Parece que el generador no va muy bien una de ellas les sirvió dos tazas de chocolate y la verdad es que no estaba nada mal.
-Aquí en el plano hay una iglesia. Vamos a echar un vistazo, -dijo Eduardo.
La niebla casi impedía ver delante de sus narices, pero la silueta de la iglesia se recorta va poco más allá. Cerca está el museo de costumbres y artesanías. Allí unas señoras de traje típico y gorros rojos querían venderles su artesanía: unos bordados parecidos a punto de cruz. El Museo albergaba también la Oficina de Información y Turismo. Decidieron informarse de qué hacer y salieron de la oficina con la excursión trekking por los arrozales contratada que era el objetivo de este viaje. Un guía les recogería en el Riverside 2 a las 9 de la mañana.