Bosque de Kokerboom

A 163 kilómetros de Fish River Cañón hay otro punto de interés: el bosque de los kokerboom (árbol de canuto). En este campsite (Quiver Tree Forest) se podían hacer varias cosas: darse un buen baño en la piscina de Pedro Picapiedra; ver como puntualmente a las cinco de la tarde llegaban los gepardos a reclamar su ración de carne de springbok en presencia de los campistas; jugar con un cerdito mascota que tenía adoptado la familia, pasear por el Giants' Playground (que está a cinco kilómetros), y por supuesto ver el bosque de Kokerboom al lado del mismo camping. Estos árboles son de la familia de los aloe (aloe dichotoma) y algunos tienen entre 200 y 300 años. Crecen en suelo pedregoso de piedras negras para absorber el calor. La puesta de sol con sus tonos violetas y anaranjados fueron el decorado ideal para unas espectaculares fotos del bosque.
El Giants' Playground (parque infantil de los gigantes) lo vieron por la mañana siguiente. Es un espacio de piedras predominantemente cúbicas, y efectivamente parecía que unas manos infantiles habían jugado a colocar sus bloques... ¡pedruscos de varias toneladas de peso!
Lake Oanob Resort es lugar de relax y descansado a orillas de un pantano y fue en este caso el sitio elegido para pasar las dos noches antes de partir a Windhoek para tomar el vuelo de regreso. La segunda noche tuvieron un regalo de despedida. Al cepúsculo el cielo se fue encapotando y a otro lado del pantano estalló una tormenta. Fue todo un espectáculo de luces, reflejos multicolores en el cielo y en el agua. Edu se atrevió a tomar algunas fotos.