Lüderitz es una ciudad costera. Edu y Carlos pasaron allí la noche del 29 en un bonito enclave. El camping estaba en una pequeña península desde donde se podía contemplar el puerto. Muy cerca de Lüderitz está Kolmanskop, la ciudad fantasma. Edu y Carlos hicieron una excursión allí. La ciudad fue fundada por los alemanes alla por el año 1906 para la explotación de diamantes. Contaba con lujosas mansiones, tiendas, un teatro, bolera, bar, carniceria, panaderia, una fabrica de hielo, escuela, un hospital con más de cien camas, incluso un tranvía que funcionaba por traccion animal. Contaba también con un enorme depósito de agua salada que traían del mar mediante tuberías para fabricación del hielo y el lavado de los diamantes en el que también se daban algún que otro chapuzón a modo de piscina olímpica. El agua dulce se traía en barcos desde Ciudad de Cabo. Pero la arena del desierto reclaman su espacio original y las mansiones van cediendo en esa puja. En algunos de los edificios más conservados había rotulos en inglés rogando cerrar las puertas por la presencia de serpientes. Afortunadamente ni vieron ninguna pero sí el rastro de una que pasó recientemente por alli.